Domotica

Abejas artificiales, polinización artificial para salvar el planeta

Abejas artificiales

No hay nada que nos dé más miedo que ver a una abeja rondándonos, por lo que en principio, el hecho de que estén a punto de extinguirse sería una buena noticia, ¿verdad? Pues no, de eso nada, deberíamos empezar a preocuparnos por ellas… y mucho. Tranquilos, que no las estamos extinguiendo a manotazos. Es culpa nuestra, sí, pero por ciertas acciones del ser humano, como el uso de químicos y pesticidas en los cultivos, que las han ido matando de forma masiva, no por evitarnos un picotazo muy de vez en cuando. ¿Pero por qué sería catastrófico que estos bichejos dejasen de existir y, por tanto, de polinizar?

Pues porque en su eterno vagar de flor en flor en busca de materia prima para fabricar su miel, van arrastrando polen de unas plantas a otras. De este detalle, que puede parecer una soberana chorrada, depende el 75% de la producción de alimentos de todo el mundo. Vamos, poca broma. Las abejas, las primas nobles de las avispas, son las mayores agentes polinizadores del planeta. Sin ellas no hay reproducción, y sin reproducción ya nos podemos ir despidiendo de frutas y semillas, la base de la alimentación de todo ser vivo de cierto tamaño.

De ahí que los científicos, anticipándose a esto, lleven años intentando encontrar alternativas viables para que no nos extingamos pocos años después que ellas. ¿Y cuál es el remedio para seguir polinizando de forma artificial? Seguid leyendo que vais a alucinar: la solución está en las abejas… ¡pero en las abejas artificiales!

¿Qué es la polinización artificial?

Sí, un 25% de la producción de alimentos seguiría en pie durante un tiempo gracias a la polinización por animales. Especies como los murciélagos, los colibríes o las mariposas también cumplen parte de ese trabajo, pero ay, amigos, lo de las abejas es otro rollo. Por eso habría que empezar a utilizar técnicas de polinización artificial, pero… ¿qué es exactamente la polinización artificial?

Aunque hasta ahora ha sido la excepción que confirmaba la regla, de desaparecer las abejas tendremos que tirar de este sistema… aunque con algún cambio. Se llama polinización artificial a aquella en la que la mano del hombre influye de principio a fin. Se aísla la flor para que no haya contaminación de agentes externos, se la fecunda y se controla la producción en todo momento. El problema es que este sistema no es viable si hablamos de cubrir la alimentación del día a día de más de 5.000 millones de personas. Simplemente, no se sostendría.

Por eso la comunidad científica necesitaba una alternativa, algo a lo que aferrarse si un día no hay bichitos voladores suficientes para darnos de comer a todos, y parece haberla encontrado en los drones de polinización, más conocidos desde el primer momento como abejas robóticas.

fibra mas movil

¿Por qué se están extinguiendo las abejas?

Tal y como hemos adelantado un poco más arriba, la culpa de que cada vez haya menos abejas en el mundo la encontramos en la acción del ser humano. Sí, por suerte cada vez nos preocupamos más por el medioambiente, pero los mismos químicos y pesticidas que utilizamos para proteger nuestras cosechas están comprometiendo las de un futuro no muy lejano. Y no solo eso, sino que también afectan tanto la contaminación del agua como la cada vez más habitual contaminación lumínica. Nos creemos el centro del mundo, y estamos destruyendo el corazón mismo de este.

Todo esto ha hecho que en países tan enormes como EE.UU. la población de abejas haya disminuído dramáticamente en los últimos años. Y fue precisamente allí donde comenzaron a darse los primeros pasos hacia una solución. Por desgracia, aunque hay incluso un Día Internacional de las Abejas, que se celebra el 20 de mayo, no parece que la desaparición de las mismas sea algo que podamos evitar. Por eso se ha trabajado en un sustituto lo más fiel posible a ellas… y parece que ha habido algo de éxito.

¿Lo bueno? Que estas hacen su trabajo sin dar picotazos a nadie. ¿Lo malo? Además de la pérdida de una especie animal y no pocas especies vegetales… que no creemos que hagan miel, ¡así que más vale que se pongan a trabajar en esto también a la voz de ya!

Yoigo Custom

Las abejas robóticas como solución al problema

La compañía de supermercados Walmart patentaba hace un par de años un dron-abeja con varias cámaras incorporadas que es capaz de polinizar flores de forma autónoma. Concretamente, tiene la capacidad de detectar plantas con polen, acercarse a ellas, extraerlo e ir a otra para hacer lo mismo, dejando de paso algo de polen del que ya llevaba. A simple vista, algo sencillo de comprender, pero que conlleva un gran trabajo de logística, por no hablar de la cantidad de estos ingenios que harían falta llegado el momento.

Da gusto ver que la tecnología de las aeronaves autónomas no tripuladas puede servir para algo distinto al arte de la guerra. Las de Walmart no fueron las primeras, ni son las únicas, pero ver que una empresa de ese calado se mete de lleno en la producción de estos prototipos da algo de esperanza en el ser humano. De hecho, hace tan solo unos meses se hacía público que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos concedía un millón de dólares a los investigadores de la Washington State University para que sigan haciendo avances en este sentido.

Precisamente EE.UU. tiene una de las leyes más potentes a la hora de proteger casos como el de las abejas. La Ley de Especies en Peligro de Extinción del Tío Sam ha salvado especies tan características de su país como el águila calva, emblema de los United States, o el bisonte americano. Por eso, si están gastando tanto en este tipo de investigaciones, más nos valdría ponernos las pilas en Europa. Ya se sabe: cuando las barbas de tu vecino veas cortar…

Dejar una respuesta