Smart City

Las autopistas conectadas como complemento de los coches inteligentes

autopista inteligente de noche

Era inevitable. Si el hombre había sido capaz de crear un coche conectado sin ningún tipo de cable, lo siguiente era una autopista conectada capaz de comunicarse con él. ¿Os habéis fijado en que cada vez que cambiamos de país suele llegarnos un mensajito de nuestra compañía telefónica o del Gobierno de nuestro país? ¿Y no sería más útil que nuestro vehículo nos lanzase un aviso cada vez que fuésemos a encontrarnos un peligro en la carretera? De eso va la historia, de aplicar la tecnología y la comunicación para salvar vidas. Y ojo, que la cosa pinta bastante bien, ¡nosotros ya estamos deseando poder circular por ellas!

Autopistas y coches conectados 🛣️

Estaba claro que, después del boom del coche conectado, nos tocaría hablar, y más pronto que tarde, de la autopista conectada. La conducción del futuro no podía ser unidireccional. Si ponemos coches inteligentes a circular por las carreteras que tenemos actualmente sí, tedremos unas cuantas ventajas. Pero si además convertimos nuestras vías en el complemento perfecto de nuestros vehículos, ahí sí que notaremos un salto de calidad, una mejora considerable en la sensación de ponernos al volante. Y no solo eso, ¿os imagináis una autopista conectada que nos avise de un accidente, de un bache enorme o de cualquier otra incidencia que podamos encontrar en nuestro camino?

Hace muchos años que la infraestructura de carreteras de nuestro país necesitaba un paso adelante. Y no, lo de convertir autovías en autopistas, como imaginaréis, no es la solución a la que nos referimos. El auge de las tecnologías inalámbricas y la aparición en escena del 5G han cambiado las normas del juego. La informática hace tiempo que llegó al mundo de la automoción, y está permitiendo desarrollar proyectos que hasta hace tan solo unos años, y no muchos precisamente, eran prácticamente de ciencia ficción. Ahora, soñar con un coche que mantenga una conversación digital con una autopista conectada para mantenernos informados y prevenidos en todo momento es mucho más. Es una realidad al alcance de nuestra mano, y la sensación no podría ser más gratificante.

Todas estas mejoras serán una auténtica pasada a nivel de experiencia de usuario, desde luego. Pero también lo serán a nivel de seguridad. Manejar información al instante y poder tomar decisiones con tiempo de sobra, y no in extremis, será la la diferencia entre la vida y la muerte en muchas ocasiones. ¿Lo mejor? Que llegarán antes a nuestras vidas que el hombre a Marte…

El futuro del transporte, a la vuelta de la esquina 😃

Llevamos unos cuantos años ya preocupándonos, entre otras cosas, por nuestra huella de carbono. Por primera vez en varias generaciones, nos preocupa nuestro planeta. Sabemos que no podemos seguir abusando de los combustibles fósiles. Porque contaminan, sí, pero también porque son finitos: un día no estarán, y si no hemos encontrado una alternativa viable para entonces… a ver qué hacemos. Por desgracia, el mito del coche que se mueve con agua sigue siendo eso, un mito. Aunque hay buenas noticias: el futuro de la movilidad pasa por la energía eléctrica, y esa sí podemos conseguirla mediante el uso de energías renovables.

El futuro del transporte, que está a la vuelta de la esquina, desde luego. Y pasa por lo eléctrico, sí, pero también por lo inteligente. Si hablamos de máquinas, lo inteligente es lo conectado, lo conectado a internet. Y este será el gran avance que el 5G le otorgue a la autopista conectada. Si un neurocirujano va a poder operar a alguien que está en Granada mediante un brazo robótico con un lag de menos de 5 ms, ¿cómo no va a poder darnos datos en tiempo real información una vía por la que estamos circulando en ese momento?

Y ojo, que no hablamos de Tokyo, Nueva York o Corea del Sur. Hablamos de una autopista conectada en España, y mucho más pronto de lo que imagináis. De hecho, si los pronósticos más optimistas del lanzamientos del Apple Car apuntan a 2024, el primero en llegar a nuestro país ya podría circular por dicha autopista conectada. Eso sí, tendría que desplazarse hasta el País Vasco, que va a ser donde se ubique la primera de estas maravillas. ¿Queréis saber más? Pues seguid leyendo, ¡que os contamos todo lo que sabemos!

Yoigo Custom

Cuándo la veremos en las calles 🧐

Solo harán falta un par de años para que aquellos que lo deseen puedan conectar sus vehículos a una autopista conectada. Será en 2023, gracias a los dispositivos OBU (on board unit, o ‘unidad de a bordo). Estos aparatitos serán los que hagan posible la conversación entre vehículos y vías en la A-8 del País Vasco, a lo largo de los 57 kilómetros que separan Ugaldebieta de Ermua. Según el acuerdo firmado en diciembre de 2020 por el Departamento de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de la Diputación Foral de Bizkaia y Tecnalia, esos serán el lugar y la fecha. Eso sí, esperamos que la cosa se extienda cuanto antes por todas las carreteras españolas.

¿Y cómo funcionará una autopista conectada? El sistema, en principio, es fácil, ¡al menos a la hora de explicarlo! Cuando un vehículo conectado detecte un problema en la carretera emitirá una señal a la baliza más cercana. Esta se pondrá en contacto con el centro de control de la zona, que será el encargado de validar el aviso y ponerse en contacto con todos los coches conectados que circulen por ella para dar la información pertinente.

Generalmente, lo que más nos interesa es cualquier tipo de problemática que pueda complicarnos la vida al volante. Desde un accidente hasta un desprendimiento de tierra, pasando por un animal de gran tamaño en la zona o cualquier otra cosa que os podáis imaginar. Cuando vamos conduciendo a cierta velocidad, nunca sabemos qué podemos encontrarnos tras la próxima curva. Por suerte, la llegada de la autopista conectada y los coches conectados cambiará esto para siempre. No hará falta que llegue una pandemia para bajar los números de fallecimientos en carretera. Ya lo dicen los buenos políticos: con diáologo (en este caso, digital), se llega a todas partes.

Dejar una respuesta