Tecnología y Educación

La importancia de la educación emocional tanto en niños como adultos

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Dotar de valores y competencias sociales en la infancia es tan importante como enseñar conocimientos. Ya no sólo se demanda que las nuevas generaciones estén preparadas en cuanto a teoría y práctica para un empleo o para cualquier otra situación de la vida. Ahora es necesario que sepan enfrentarse a un mundo complejo para lograr el máximo bienestar como individuo y como parte de una sociedad. Ya no es suficiente con ser el más listo de la clase, ahora también entra en juego la llamada inteligencia emocional, una habilidad clave que se adquiere y desarrolla gracias a la educación. En este post conocemos qué es la educación emocional y su importancia tanto en niños como en adultos para desarrollar las competencias esenciales que nos ayudan a enfrentarnos a la vida.

Qué es la educación emocional 😃

La educación emocional es un proceso educativo que busca potenciar el desarrollo de competencias emocionales. Este proceso de enseñanza, continuo y permanente, potencia las habilidades emocionales mediante el acompañamiento con el objetivo de aumentar el bienestar personal y social.

En definitiva, la educación emocional o sentimental se considera esencial para el desarrollo humano porque nos capacita para la vida.

En los últimos años ha adquirido mayor relevancia y se le presta más atención a este campo porque se considera una competencia necesaria. Sin embargo, pese al incremento del interés por el tema y a que ya se le empieza a considerar como una parte importante de la educación, todavía la comunidad educativa se resiste a incluirlo en el currículo escolar.

Se habla de la importancia de introducir la educación emocional en niños porque esto generará grandes beneficios para las nuevas generaciones y también para los profesores que formen parte de su formación. Además, también es un conocimiento necesario dentro de las familias y que debería estar aprendiéndose toda la vida.

Con la pandemia, el distanciamiento y demás situaciones derivadas de ella han provocado estrés y ansiedad entre los alumnos, los docentes y las familias, según un informe de la Unesco. Por eso se ha hecho más importante si cabe el desarrollo de habilidades socioemocionales. Los expertos piden que la educación emocional esté cada vez más presente y que se incluya de forma explícita en el currículo escolar.

Importancia de adquirir competencias emocionales

La educación emocional no es una asignatura científica, con fórmulas matemáticas o hechos empíricos, pero proporciona a los alumnos competencias emocionales que resultan fundamentales en nuestra sociedad actual:

  • Competencia emocional: Reconocer las emociones propias y ajenas.
  • Regulación emocional: Responder de forma adecuada a las emociones que se experimentan.
  • Autonomía emocional: Capacidad de que nos afecten los estímulos externos, logrando equilibrar la sensibilidad y la invulnerabilidad.
  • Competencia social: Contar con habilidades que nos faciliten las relaciones interpersonales.
  • Habilidades de vida para el bienestar: Son aquellas habilidades, valores y actitudes que contribuyen al bienestar personal y social.

Aprender todo esto es cada vez más necesario para el desarrollo y el bienestar de nuestra sociedad, en cualquier contexto, pero más en uno de crisis como el actual, en el que surgen emociones negativas como la ansiedad, el pánico o la rabia, a las que el ser humano puede enfrentarse con una respuesta equilibrada si le han proporcionado las herramientas necesarias para ello desde la infancia y de una manera continuada. Esto fomenta entre las nuevas generaciones el pensamiento crítico y una toma de decisiones mejor informada.

Neurociencia y educación emocional 🧠

Introducir la educación emocional ya en edad infantil puede ser muy positivo para desarrollar habilidades futuras de autogestión emocional que ayuden a alcanzar el bienestar personal y social.

La inteligencia emocional es esa capacidad para reconocer las emociones propias y las de los demás y que la educación sentimental ayuda a desarrollar. Eso nos ayuda a manejar las relaciones sociales, a reflexionar sobre nosotros mismos y a identificar y regular las emociones propias.

Por eso, la inteligencia emocional tiene mucho que ver con la empatía (ponerse en lugar del otro y comprender sus emociones) y la asertividad (capacidad de decir no, de mantener tus propias opiniones y sentimientos respetando las del otro).

Todo esto viene a vincular la educación emocional con la Neurociencia, puesto que conocer el funcionamiento de nuestro cerebro nos ayudará también a gestionar nuestras emociones. Saber qué parte de nuestro cerebro está actuando en todo momento en cada una de las acciones que realizamos nos permitirá actuar a nosotros de manera consciente y tomando el control de nuestras decisiones.

Adquirir esta habilidad es uno de los objetivos por los que se pide la implantación de la educación emocional en Primaria y en otros niveles educativos de forma explícita en el currículo escolar porque este tipo de competencias no sólo sirven para la vida sino también para el ámbito profesional.

Yoigo Custom

El trabajo del futuro ligado a las emociones ✍️

Los expertos aseguran que la inteligencia emocional será una competencia clave para tener éxito laboral en el futuro. Liderar un equipo de trabajo y hacerlo de manera productiva y eficiente, con capacidad para integrar a todos los miembros de ese equipo es una cualidad que valoran las empresas y que ya demandan cada vez más.

Las competencias técnicas son importantes para un trabajo pero la inteligencia emocional es clave y su desarrollo sólo es posible con una adecuada educación emocional.

Además de saber gestionar las emociones, se aprende a interpretar las emociones de los demás, lo que nos ayudará, por ejemplo, en las entrevistas de trabajo, para saber qué impresión está teniendo de nosotros nuestro entrevistador.

Como vemos, la educación emocional también nos proporciona muchas herramientas para nuestro desarrollo laboral, ya que las empresas valorarán nuestra empatía, nuestra capacidad para tomar decisiones o nuestra habilidad para procesar información. Saber manejar las emociones es clave para el éxito laboral y, por tanto, también para el bienestar personal.

Por lo tanto, tenemos que preparar a las futuras generaciones para enfrentarse a la vida. Ni más ni menos que eso. Y ahí radica la importancia de la educación emocional ahora, para que sea la base de la sociedad del mañana.

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