Tecnología espacial

El primer viaje a Marte tripulado, cada vez más cerca, ¡te mostramos todo lo que sabemos!

planeta marte

Cuando se dijo de que el hombre volvería a pisar la Luna, lo primero que pensamos fue ‘bien, pero eso ya se ha hecho. Eso sí, cuando supimos que esta nueva incursión lunar formaba parte de un plan mucho más complicado, la cosa empezó a gustarnos más. El Programa Artemisa plantea que una misión tripulada vuelva a llevar a un hombre, y a la primera mujer, a la superficie lunar en 2024. Y si todo va bien,  que podamos vivir el primer viaje a Marte tripulado de la historia a partir de 2033. Esto hizo que en nuestra mente se activase una cuenta atrás, probablemente la más apasionante de la carrera espacial.

Este viaje a Marte no se hace únicamente por curiosidad. Nuestros exploradores espaciales, la tripulación del viaje a Marte, emprenderán un proyecto de viaje a Marte 2033 en busca de nuevos recursos naturales y, por qué no, de un lugar en el que el ser humano pueda vivir de aquí a no muchos años. La idea es que establecer una colonia en Marte deje de ser algo descabellado, que si hay algo aprovechable podamos explotarlo, y que si es viable comenzar una nueva historia allí, o incluso si hay vida extraterrestre… afrontemos un futuro marciano con plenas garantías.

Eso sí, antes de hablar de la parte bonita conviene saber cuáles son los pasos para ir a Marte, las complicaciones de viajar a Marte y, cómo no, cuál es la tecnología para viajar a Marte de la que dispondrán los pioneros, los primeros en poner un pie en el planeta rojo. ¿Podrán volver de Marte? La idea es que sí, pero la idea de un viaje a Marte sin retorno es una posibilidad.

Aquí comienza la empresa más dura a la que el hombre haya tenido que enfrentarse jamás.

Hoja de ruta para la primera misión tripulada a Marte 🗺️

Si tu vocación es la exploración y te dicen que se está preparando un viaje a Marte de la NASA, lo más probable es que te mueras de ganas de presentarte como voluntario para dicho viaje a Marte. Eso mismo es lo que pensaron los más de 3.700 españoles que se presentaron voluntarios en 2013 a lo que era una muerte segura. Por aquel entonces, la iniciativa privada Mars One planeaba un viaje a Marte sin retorno al margen de la NASA. Por fortuna, tras convertirse el planeta rojo en un prioridad para el principal organismo aeroespacial del mundo, el panorama cambió bastante.

Marte se ha convertido en una alternativa real a nuestro planeta, al menos sobre el papel. Por eso la misión debe ser exitosa. Si el viaje a Marte NASA sale mal, nuestra generación abandonará por completo esta idea. Hay que llevar a un grupo de astronautas allí en un proyecto de viajar a Marte sin precedentes, pero también hay que devolverles a casa sanos y salvos. Es aquí donde entra en juego SpaceX, compañía privada que está haciendo grandes avances aeroespaciales, y el Programa Artemisa.

¿El primer objetivo? Demostrar que el ser humano puede volver a pisar la Luna, y que puede hacerlo en tiempo récord. ¿Y el siguiente? Soñar con que una nave espacial a Marte sea mucho más que un sueño. Hacer realidad uno de los mayores anhelos de la humanidad. Pisar por primera vez un planeta distinto al nuestro y ver con nuestros propios ojos que la conquista espacial es realmente posible.

Programa Artemisa, el mayor despliegue tecnológico de la historia

Además de la NASA y SpaceX, el Programa Artemisa cuenta con el apoyo de otras muchas organizaciones espaciales. Mientras los rusos y los chinos van a su bola, la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), la Agencia Espacial Australiana (ASA), la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA) han decidido unir sus esfuerzos y sumarse al proyecto de viaje a Marte. De hecho estos últimos cuentan incluso con dos astronautas dentro de los primeros 13 seleccionados que podrían viajar al planeta rojo. Eso sí, además de por el desafío que supone, el Programa Artemisa será recordado por su potente despliegue tecnológico, nunca visto hasta el momento.

  • Nave espacial Orión
  • Plataforma Orbital Lunar Gateway
  • Commercial Lunar Payload Services
  • Cohetes Starship, la joya de SpaceX
  • Rovers tripulados y autónomos

Nave espacial Orión

La nave espacial desarrollada por la ESA será la encargada de llevar a cuatro astronautas hasta la Luna en la primera fase del Programa Artemisa. Iban a ser seis, pero los recortes de la administración Obama obligaron a reducir su capacidad. Aún así, será la nave espacial más avanzada de la historia. Lo más probable es que una versión actualizada de Orión sea la que termine llevando a Marte a los astronautas que resulten finalmente elegidos para ello.

Plataforma Orbital Lunar Getaway

La idea es poner esta estación espacial en órbita lunar para que sirva de soporte en las telecomunicaciones, aunque su labor irá mucho más allá. Será un laboratorio de ciencias desarrollado, mantenido y utilizado en colaboración con socios comerciales e internacionales. Servirá también como punto de partida para la exploración robótica y tripulada del polo sur lunar. Pero, y esto es lo más interesante, será una pieza clave en el concepto de ‘Transporte Espacial Profundo’ , o lo que es lo mismo, el punto de partida desde el que se iniciarán las próximas misiones tripuladas a Marte.

Commercial Lunar Payload Services

El objetivo de tener una base estable en la Luna es que la investigación allí sea mucho más constante. Conseguir, al fin y al cabo, que los viajes espaciales dejen de ser noticia, que se conviertan en un aspecto cotidiano de nuestra vida. De ahí el nacimiento de estos servicios comerciales de carga útil lunar, unos pequeños alunizadores robóticos que tendrán capacidad para recoger muestras y analizarlas in situ.

Cohetes Starship, la joya de SpaceX

No forman parte del programa Artemisa como tal, pero son importantísimos para que este se desarrolle con éxito. Son los únicos del mundo capaces de despegar y aterrizar en posición completamente vertical. Y más importante aún, de ser reutilizados, algo vital para emprender un viaje de vuelta desde el planeta rojo. Son los que han permitido que lo que iba a ser un viaje a Marte NASA sin retorno se haya convertido en una de las posibilidades más ilusionantes de todos los tiempos.

Rovers tripulados y autónomos

Aunque no serán los primeros en pisar la Luna, o Marte, la nueva generación de rovers es una auténtica maravilla de la técnica. Tanto tripulados como autónomos. Los primeros serán despresurizados, pero la JAXA ya trabaja en un gran vehículo espacial presurizado que podrá ser enviado a la Luna en 2029 y que podría posarse en la superficie marciana tan solo unos años más tarde.

Y estos son tan solo algunos titulares de todos los avances tecnológicos que incluirá esta aventura sin igual. Puede que la ida ‘solo’ dure unos meses, pero detrás hay años y años de viaje a Marte, aunque hasta ahora solo hubiesen sido sobre el papel.

fibra mas movil

¿Cuánto dura un viaje a Marte? ⏳

Para hablar de cuánto dura un viaje a Marte, lo primero que debemos tener claro es a qué distancia está el planeta de la Tierra. Puede que no hayamos reparado en ello, pero Marte y nuestro planeta no están siempre a la misma distancia. Ambos giran en torno al sol, y lo hacen a diferente ritmo, por lo que hay momentos del año en el que los dos cuerpos celestes pueden estar a cerca de 400 millones de kilómetros. Dicha distancia es completamente inabarcable para la tecnología que tenemos disponible actualmente. Ni siquiera con los desconocidos cohetes VASIMIR, propulsados por plasma, sería realista.

Por eso, al igual que se ha hecho en anteriores lanzamientos de sondas y rovers, habría que sincronizarlo todo para que los astronautas emprendiesen el viaje para recorrer la menor distancia posible, en torno a 50 millones de kilómetros. Por lo que hemos visto en el cine sabemos que se trata de un viaje realmente largo. De hecho, ya hay quien dice que, si la cosa sale bien, se podría barajar la idea de la hibernación para viajes a Marte en el futuro. ¿Por qué? Pues porque con el Starship, el cohete de SpaceX que hará posible la aventura, el tiempo de viaje a Marte tripulado rondaría los 270 días, lo que ‘al cambio’ serían alrededor de 9 meses. EL periodo de gestación de un ser humano. Solo el viaje de ida.

Ahora que sabemos esto, ¿cuál es el tiempo de viaje a Marte en total? Si hacemos cuentas, un año y medio de viaje puro y duro más lo que dure la misión, que tras tanto esfuerzo será al menos de un año. Puede haber multitud de variables que la alarguen o la acorten, así que para no pillarnos los dedos, entre dos y tres años.

¿Cuánto durará un viaje a Marte en el futuro?

Lo de nombrar a los VASIMIR en el apartado anterior no ha sido casualidad, en Tecnología del Futuro no damos puntada sin hilo. Ya sea por el perfeccionamiento de estos dispositivos, o bien por la aparición de otros aún más avanzados, lo normal es que con los años vayamos ‘acortando’ la distancia con Marte a golpe de velocidad. Así, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que este primero será el viaje más largo a Marte al que tengamos que enfrentarnos. Al menos el de ida y vuelta, porque la idea es que cada vez permanezcamos más tiempo allí.

Los recursos de nuestro planeta son finitos y los estamos agotando a un ritmo que asusta. De ahí que buscar alternativas habitacionales para nuestra especie lleve décadas siendo uno de los principales quebraderos de cabeza de muchos estados. Se confía en poder extraer hielo de la Luna para convertirlo en agua, pero a la vez todas las miras están en poder formar una colonia en Marte. Sería la primera ciudad en Marte, y de ahí a poder vivir en Marte solo hay un paso.

¿Cuándo viajaremos a Marte? La intención de Elon Musk es que en 2050 haya cerca de un millón de personas viviendo en el planeta rojo de forma estable. ¿Y qué significa eso? Pues, con tal cantidad de gente, que para entonces debería poder hacerse vida normal allí, o que nacerían los primeros niños marcianos… Que el futuro, en definitiva, ya está aquí, y que dentro de unos años los viajes a Marte podrían durar toda una vida. Y nosotros, ¿podríamos formar parte de un próximo viaje a Marte tripulado? Por plazos, puede, pero más nos vale ir ahorrando, ¡que nos da en la nariz que la cosa no va a salir precisamente barata!

Yoigo Custom

¿Podremos volver? 🔙

¿Volver a Marte o volver de Marte? La idea es que la respuesta a ambas preguntas sea afirmativa, pero a pesar de lo ilusionante del tema, hay que ser realistas. La inteligencia del ser humano nos ha hecho llegar hasta donde estamos hoy, pero a la vez nuestra evolución ha provocado la destrucción de nuestro planeta, sobre todo durante el último siglo y medio. Esto hace que buscar tanto alternativas de habitabilidad como nuevas fuentes de recursos se haya convertido en algo vital para nuestra especie. Cierto, lo más probable es que, salvo catástrofe, nosotros no lleguemos a vivir los momentos finales de nuestro planeta. Ni nuestros hijos. Pero tenemos la responsabilidad de dejarles un mundo mejor a los que vendrán detrás. O al menos una opción viable.

Por eso, si nos preguntáis si podremos volver a Marte, nuestra respuesta es un sí rotundo. Debemos. Otra cosa es cuánto tardaremos en hacerlo, algo que dependerá en gran medida del éxito o el fracaso del Programa Artemisa. Si la NASA y sus distintos colaboradores consiguen su propósito, habrá Marte mientras haya Gobiernos dispuestos a financiarlo.Si fracasa, el varapalo hará que nosotros no volvamos a ver un intento de tal magnitud, pero llegará en sucesivas generaciones. Siempre llega. Y la nuestra habrá plantado la semilla.

En cuanto a si podremos volver de Marte… la cosa es complicada. Nadie enviaría a un grupo de personas allí sin garantías de que podrán volver. Al menos, no ahora que sabemos que la tecnología así lo permitiría. El problema es que es la primera vez que se afronta un reto así, y las primeras veces están llenas de contratiempos. Confiamos en que sí, en que podremos volver del planeta rojo, pero habrá que prepararse psicológicamente por si no es así.

Cómo será la nave espacial para llegar al planeta rojo 🚀

A día de hoy, la nave que llevará a los primeros seres humanos a su primera exploración de Marte es poco más que un cilindro metálico de unas nueve plantas de altura. Lo ha fabricado SpaceX, la compañía del muchimillonario Elon Musk, en una misión que resulta un hito en la historia de la exploración espacial. Es la primera vez que la todopoderosa NASA confía en una empresa privada para desarrollar una parte tan vital de la misión más complicada de su historia. Para 2033, dicho cilindro debe haberse convertido en un cohete de 120 metros capaz de despegar, volar durante meses, posarse en Marte totalmente en vertical y retornar a la Tierra. Casi nada.

El viaje a Marte SpaceX promete ser toda una aventura. Según Musk, la idea es que para los viajes a Marte en el futuro sus naves espaciales tengan cabida para 100 personas, 90 toneladas de carga y se lancen tres veces al día desde la Tierra. Está claro que para llegar alto hay que soñar a lo grande, pero antes de todo eso su compañía debe ser capaz de llevar hasta el planeta rojo al primer grupo de pioneros. Y, a poder ser, de traerles de vuelta.

De momento su cohete Starship, el que debe llevar y traer a nuestros astronautas en el primer viaje a Marte tripulado, ya ha sido capaz de despegar, ascender unos cuantos metros y volver a aterrizar en un plataforma dispuesta para ello a unos 150 metros del punto de origen. Sí, ya, su destino definitivo está bastante más lejos, pero en estas cosas conviene ir piano para poder llegar lontano. Poco se sabe del módulo en el que viajarán las primeras personas en poner un pie allí, pero con el tiempo que deberán estar… ¡más vale que sea cómodo!

La tripulación y su misión, ¿formar una colonia en Marte o tan solo explorar? 👩🏻‍🚀

El primer viaje a Marte tripulado no puede perseguir la formación de una colonia. Sería un objetivo imposible de llevar a cabo, sobre todo porque no sabemos cuándo podría sucederse el segundo. Es decir, ¿cuánto tiempo podría resistir allí una persona con recursos limitados? ¿Qué dificultades podría encontrar? ¿Sería capaz de mantenerse cuerda? Si hemos visto la Náufrago de Tom Hanks, o Interstellar, ya sabremos que la soledad nunca es buena compañera. No, esta primera incursión en el planeta rojo no puede ser para formar una colonia. Primero habría que hacerlo en la luna, ver que funciona, y aún así habría que estudiar muy bien el cuerpo celeste antes de siquiera plantearlo.

Así pues, la misión de la tripulación, que aún así pasará bastante tiempo allí para tratarse de un primer viaje a Marte tripulado, será ‘tan solo’ explorar. Ver qué recursos de Marte son aprovechables, cómo podría ser la vida allí y si realmente merece la pena plantearse el planeta rojo como objetivo. Una vez definido esto, y conociendo de antemano los planes de empresarios como Elon Musk a medio plazo, no solo podríamos hablar de una colonia, sino de ciudades enteras.

Y llegados a este punto del post de hoy, os preguntamos:

  • Con lo que nos costó pasar tres meses confinados, ¿seríais capaces de resistir un viaje como este?
  • ¿Sois conscientes de todo lo que tendríais que dejar atrás?
  • ¿Cuáles creéis que serían vuestras principales complicaciones a la hora de emprender la aventura exploratoria más importante de la humanidad?

Está claro que no todos los superhéroes llevan capa. Algunos llevan traje de astronauta, y estamos deseando poder vibrar con ellos llegado el momento.

Away y la misión Atlas, el último y muy acertado vistazo al sueño marciano

Muchos han sido los acercamientos del mundo del cine a un primer viaje a Marte tripulado. En la mayoría de las ocasiones, como en The Martian o Planeta Rojo, se han centrado en las dificultades de la empresa y en cómo los astronautas han terminado salvándose por los pelos. No podemos negarlo, nos gustan las historias espaciales épicas, pero la Away de Netflix es… otra cosa. Por primera vez, una de las producciones más ambiciosas de la plataforma de vídeo en streaming en pleno año del coronavirus se centra en algo más que las catástrofes. Ojo, las hay, pero las enfoca desde un punto de vista diferente al habitual.

La serie, protagonizada por una magistral Hillary Swank, nos cuenta el viaje de ida a Marte de un grupo de cinco astronautas. Cada uno de ellos es de un país distinto: EEUU, India, China, Rusia y Reino Unido, por lo que sus culturas, tradiciones y forma de entender la vida es diferente. Por vez primera, el componente humano tiene más peso que el tecnológico. Sí, hay que afrontar dificultades, algunas incluso a vida o muerte, pero la mayor de ellas es la convivencia de un grupo de personas tan distintas, en un espacio tan reducido, a lo largo de varios meses de camino.

Como decimos, la primera temporada narra únicamente el camino de ida, pero es una auténtica maravilla. Desavenencias intelectuales, atrofias, ceguera espacial, sed… Los aventureros tendrán que hacer frente a una serie de problemas que, por primera vez, nos parecen de lo más reales. Nada de cosas que solo podrían habérsele ocurrido a guionistas científicos. Problemas cotidianos que podrían ocurrir perfectamente rumbo a Marte y que, a miles de kilómetros de casa, se vuelven un mundo. ¡Recomendadísima para ir haciéndonos a la idea de lo que se viene!

Dejar una respuesta