Tecnología espacial

¿Qué es el telescopio espacial James Webb? la nueva maravilla de la ingeniería espacial

telescopio james webber

No importa que seas o no un apasionado o apasionada del espacio y todo lo que esconde. O que te guste más o menos el mundo de la tecnología. Cuando el ser humano da a luz un aparato tan colosal e increíblemente magnífico como el telescopio espacial James Webb, conviene abrir bien los ojos y atender. Su desarrollo ha costado un cuarto de siglo de investigaciones, 25 años en los que varias generaciones de investigadores se han enfrentado a los problemas más insólitos de sus carreras. Cerca de 10.000 millones de dólares invertidos para ver qué hay más allá de lo que hemos llegado a soñar en alguna ocasión.

Puede que hayáis visto algún documental sobre el James Webb, pero os aseguramos que, si se cumple lo que os contamos a continuación, no sabemos si estaréis preparados para los que veremos de aquí a unos meses. ¡Os contamos todo lo que sabemos sobre el telescopio espacial más complejo que se haya construido nunca!

Características del James Webb 🧐

El telescopio espacial James Webb no es únicamente, como dirían en el mundo del fútbol, un cambio de puesto por puesto. No supone poner en órbita un nuevo Hubble porque el otro está ya muy mayor. Este nuevo ingenio es tan alucinante que ya hay quien dice que “va a revolucionar la idea que tenemos del Universo”. Y eso, amigos, es algo muy gordo. Eso sí, antes de entrar en más detalles de su funcionamiento, ¿cuáles son las principales características de esta maravilla de la técnica?

  • Su ubicación, todo un atrevimiento. Si el telescopio espacial Hubble se encuentra relativamente cerca, a algo menos de 600 kilómetros sobre nuestras cabezas, el James Webb ampliará nuestros horizontes una barbaridad. Su hogar definitivo estará en el punto de Lagrange L2, o lo que es lo mismo, a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. Este ha sido uno de los principales problemas de su desarrollo: todo debe ser perfecto, porque una vez puesto en órbita… habrá cero oportunidades de hacer ajustes o reparaciones manuales.
  • El espejo del telescopio James Webb es una auténtica barbaridad. Si el del Hubble es de 2,4 metros de diámetro, el espejo primario del James Webb es tan grande que no cabe en ningún tipo de vehículo de lanzamiento actual. Esto ha hecho que deba ser descompuesto en seis secciones hexagonales que, una vez unidas, alcanzarán los 6,5 metros de diámetro. Una locura.
  • Componentes europeos, mucho más que una aportación económica. Tanto los elementos ópticos como los componentes mecánicos del espectrógrafo NIRSpec del telescopio espacial James Webb han sido fabricados por la empresa alemana Carl Zeiss en el que ha sido, sin duda alguna, el encargo más especial recibido por esta compañía en toda su historia.

Y ahora, veamos cómo funciona este coloso, ¡y qué esperamos!

¿Cómo funciona? 🤔

A decir verdad, aunque hay quien lo está vendiendo como un sustituto de Hubble, resulta mucho más correcto hablar de una sucesión natural. ¿Por qué? Pues porque la tecnología que incorpora el James Webb, así como la distancia a la que estará, permitirá a los científicos muchísimas más opciones de las que disponían con el mítico Hubble.

Para empezar, el nuevo telescopio espacial opera en distintas longitudes de onda que el Hubble. Es decir, no verá lo mismo que su predecesor, y la cosa tiene su explicación. Mientras que el Hubble capta desde los espectros ultravioleta cercanos, a los infrarrojos cercanos, y el espectro visible, el James Webb opera desde la onda larga de la luz visible hasta el infrarrojo medio. Esto significa que nos permitirá ver cosas que no hemos podido ver nunca, y a una distancia inimaginable hasta ahora.

La idea es que este nuevo artilugio, el más avanzado de la historia en su campo, ayude a los científicos a captar la luz de las primeras estrellas. Además, la localización de nuevos exoplanetas y el análisis de sus atmósferas desde la distancia para comprobar si permitirían la supervivencia de la raza humana allí será otro de sus principales objetivos. El objetivo primordial del telescopio espacial James Webb es determinar cómo se originó todo y cómo hemos llegado hasta el punto actual. Un trabajo ambicioso como pocos, desde luego, pero gracias a él obtendremos respuestas para preguntas que puede que ni siquiera nos hayamos hecho aún… y eso es una auténtica maravilla.

Parece que ya está todo preparado. Los tornillos y arandelas que habían dado el último susto ya están debidamente apretados y en su sitio. El dispositivo ha superado todas las pruebas de vacío. Comienza la cuenta atrás para un lanzamiento que marcará un antes y un después.

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Lanzamiento del telescopio James Webb y puesta en funcionamiento 🚀

Estaba previsto que el telescopio espacial James Webb fuese lanzado en 2007, nada menos que 14 años antes de su fecha definitiva de puesta en órbita (si es que no pasa nada más). ¿Y qué es lo que ha hecho que el proyecto se retrase tantísimo tiempo? Ojalá hubiese sido un único problema… Lo cierto es que el nuevo telescopio James Webb ha sufrido hasta el momento nada menos que 15 cancelaciones, y los motivos casi nunca se han repetido. Vamos, que lo que ha hecho que se viva esta situación ha sido, como en la película de Jim Carrey, una serie de catastróficas desdichas.

Pero remontémonos al principio de los tiempos, porque el desarrollo de este revolucionario ingenio mecánico se inició nada menos que en 1996. En aquella época, para que os hagáis una idea, alucinábamos con las Spice Girls y los Back Street Boys. El sucesor del mítico telescopio Hubble suponía un esfuerzo tan titánico que, poco a poco, la NASA tuvo que dar cabida en el proyecto a otras agencias espaciales, y aún así el gobierno estadounidense estuvo a punto de cancelarlo todo en 2011, cuatro años después de que hubiese tenido que ser puesto en órbita y superados los 3.000 millones de dólares de inversión.

Finalmente, con casi 10.000 millones de dólares a sus espaldas y con el trabajo de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la canadiense detrás, el lanzamiento del telescopio espacial James Webb se producirá el 31 de octubre de 2021. Tendría que haber sido el 30 de marzo de este mismo año, pero el coronavirus influyó en las horas de trabajo que los ingenieros pudieron dedicar al proyecto. Parece que esta vez es la buena, ¡habrá que estar muy atentos a estos nuevos ojos en el espacio!

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