Tecnología espacial

Qué es el motor de detonación rotativa y cómo viajar por el espacio profundo

cohete motor rotativo

El anhelo del ser humano siempre ha sido llegar a tocar las estrellas, pero jamás pensamos que nuestra generación estaría tan cerca de conseguirlo como ahora. ¿El problema? Principalmente, las distancias entre los cuerpos celestes y el hecho de que no hemos encontrado la tecnología adecuada para emprender este tipo de viajes… hasta ahora. La Agencia Espacial Japonesa ha demostrado que un nuevo motor, el de detonación rotativa, es factible, y la comunidad científica está como loca.

Hoy os hablamos sobre este avance y os contamos qué se puede esperar de él. ¡Hay esperanza!

En qué consiste el motor de detonación rotativa ⚙️

El motor de combustión interna, el más extendido hasta la llegada del eléctrico (y, por gracia o por desgracia, el más extendido aún a día de hoy) consigue que los vehículos se muevan gracias a una pequeña explosión controlada. Esto nos ha servido durante más de un siglo para mover todo tipo de vehículos, pero lo cierto es que un cohete espacial es otra historia.

Hay que mover un vehículo absolutamente mastodóntico y conseguir que recorra distancias que un ser humano sin la formación adecuada ni siquiera alcanza a imaginar. ¿El problema? Sin duda alguna, tanto el espacio que ocupa el combustible dentro del vehículo estelar como el peso que el artefacto debe cargar (y, para empezar, levantar del suelo) de esta sustancia para poder garantizarse tanto la ida como, cada vez en más casos, el regreso.

Un buen ejemplo de ello es el viaje que se está planteando para ir a la conquista de Marte: se calculan más de 9 meses de continua quema de combustible para la ida, ¡pero es que luego los astronautas tendrán que volver a casa!

Pues bien, la Agencia Espacial Japonesa, JAXA, ha desvelado que ha hecho notables progresos en una nueva forma de propulsión para los cohetes espaciales cuyo objetivo es navegar por el espacio profundo: el motor de detonación rotativa. Se trata de un método que garantiza un menor consumo gracias a la concatenación de explosiones en el interior de un conducto con forma de anillo. Básicamente, consigue que el vehículo espacial viaje gracias a las ondas de choque que se producen al quemarse el metano y el oxígeno de sus tanques.

Se llegó a pensar que utilizar este método sería imposible, pero está claro que, tal y como reza el eslogan de una conocida firma deportiva… impossible is nothing.

Características, ventajas y desventajas 😃

La principal característica del motor de detonación rotativa es, sin duda alguna, su altísima eficiencia. Los investigadores científicos que nunca abandonaron este viaje tenían muy claro cuál era su objetivo: conseguir que un cohete llegue más lejos utilizando el menor consumo de combustible que fuese posible. Solo así se conseguiría alcanzar distancias que a día de hoy son tan solo un sueño cargando muchísimo menos peso y/o dedicándolo a otro tipo de instrumentación indispensable para la nueva exploración espacial que se viene.

Esto, que a nivel teórico llevaba muchos años sobre la mesa, fue probado en un cohete real por JAXA a finales del mes de julio de 2021 con éxito. Un cohete S-520-31 que ya es historia de la exploración espacial consiguió alcanzar la altura prevista, activar su motor de detonación rotativa durante unos pocos segundos y disfrutar de dos segundos de detonación por pulsos. Un pequeño paso para el S-520-31, pero si todo va como debe… un gran paso para la investigación espacial.

¿El motivo? Que lograr un mayor impulso quemando muchísimo menos combustible hará realidad el sueño de llegar todavía más lejos, de visitar otros cuerpos celestes y, por qué no, encontrar un planeta en el que poder extraer recursos o incluso al que mudarnos en un momento dado. Eso sí, no conviene lanzar (demasiados) vítores todavía, porque el sistema aún tiene sus desventajas.

Para empezar, aunque sabemos que puede funcionar, lo cierto es que esta prueba de la JAXA no nos dio más que unos acordes de la melodía que puede llegar a ser. De momento el motor de detonación rotativa no deja de ser inestable y, por lo tanto, hasta que no haya más datos sigue siendo peligroso. Pero entonces, ¿cuándo podrá ser utilizado en la exploración espacial?

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Cuándo puede ser una realidad esta propulsión de menor consumo 🤔

Nos encantaría poder decir que los astronautas que se aventuren a ir a Marte a partir del año 2033 podrán aprovecharse de la tecnología del motor de detonación rotativa, pero nos da en la nariz que esto no va a poder ser así. A ellos, a no ser que el viaje termine postergándose unos años más, les va a tocar viajar aún con la tecnología de la que disponemos actualmente. Aunque terminase siendo viable instalar un sistema de propulsión por pulsos en un cohete de forma estable, probarlo con tan poco margen en el viaje interestelar más importante de la historia del ser humano nos parecería una auténtica locura.

Lo más probable es que aún tardemos alrededor de década y media en empezar a utilizar este tipo de avance en nuestros cohetes, y que aún pasen unos cuantos años más lanzando satélites y llevando rovers y otro equipamiento a Marte antes de que un astronauta pueda ‘cabalgar’ un cohete de estas características. Sin embargo, nos parece un lapso de tiempo perfecto para su implantación, y os contamos el porqué.

Cualquier tipo de problema en la cadena de explosiones podría desencadenar una desgracia que frenaría por completo la carrera espacial. De ahí que veamos con muy buenos ojos que este sistema de propulsión se pruebe poco a poco y que, con una base sólida ya en la Luna y otra en Marte, los astronautas no empiecen a utilizarlo hasta que no sea seguro al 100%.

El hecho de no quemar combustible durante todo el viaje, sino simplemente cuando es estrictamente necesario, convierte al motor de detonación rotativa en un auténtico Santo Grial para los investigadores espaciales. Sin duda, es la mejor idea que tenemos a día de hoy para acercarnos aún más a las estrellas, ¡ojalá muy pronto!

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